contratar un copywriter

Contrata un copywriter.

¡Bienvenido a la página de colaboraciones! Aunque en realidad debería llamarse página de contratación de servicios. Pero es que no te voy a hablar de mis servicios, eso dependerá de tu necesidad. Te voy a hablar de contratar un copywriter.

Sé que llevas tiempo pensando en si merece la pena invertir en los textos de tu web, contratar un copywriter.

Hay dos formas de verlo, inversión o gasto.

Pero da igual como lo veas, si estás aquí es porque en el fondo sabes que tu proyecto lo necesita.

Y el propósito de esta web es que tú te convenzas (sí, te tienes que convencer tú, no está en mis manos).

No te voy a prometer avalanchas de clientes, esta página no es de esas.

Y yo sería un necio.

Estoy un poco loco, pero no soy idiota.

Lo que sí te puedo prometer es tratarte con respeto, a ti y a tus clientes. No vamos a venderles la moto, vamos a mostrarles todo el valor de tu producto o servicio y a enseñarles que sus problemas, esos que les quitan el sueño, tienen solución.

Tú, tu producto o tu servicio.

Y si de paso consigo que desaparezcan también los problemas que te quitan el sueño a ti mejor que mejor.

Podrás preguntarme acerca de testimonios de clientes a los que he ayudado.

NO veras ninguno aquí.

Porque mis clientes al final se convierten en amigos.

Y no mercadeo con mis amigos.

Siempre me rechinan los testimonios de gente hablando de lo bueno que es el producto o servicio de alguien, y ya se que ahora se valora mucho la prueba social.

Pero esos testimonios me hacen preguntarme ¿Qué hace que el servicio de una persona que para ti es espectacular lo sea también para mi?

No somos la misma persona, tenemos problemas diferentes, diferentes formas de pensar, analizar y enfrentarnos a situaciones parecidas.

No resonamos con las mismas cosas, y lo mismo pasa con tus clientes.

Igual que cuando me piden un portfolio antes de contratar mis servicios.

Tampoco lo vas a encontrar aquí.

Esta pagina solo te servirá si quieres contratar un copywriter.

Pero no un copywriter normal.

Uno de los que pasan de las formulas y se preocupa de tus clientes.

Uno que luche de tu parte como si fuera los uno de los 300 espartanos de Leónidas…

….perdón, es que por un momento me he visto con esos abdominales y me he quedado en fase contemplativa.

A lo que vamos.

Ahora tienes varias opciones.

  • Si eres emprendedor, o diriges un proyecto en el que vas a contratar un copywriter simplemente pulsa en el botón de WhatsApp para que podamos comenzar a trabajar en los textos de tu proyecto.
  • Si eres un profesional de cualquier especialidad digital y te gustaría colaborar con el blog de esta página, dímelo. Será un placer conversar contigo y planificar una colaboración conjunta.
  • Si te has equivocado, sólo estabas curioseando, y has llegado hasta aquí pero te ha entrado la curiosidad sobre el copywriting y quieres saber más te recomiendo un paseo por el blog.

Sea como sea ya has has recorrido el camino más largo.

Contratar un copywriter es una decisión racional.

En todas las páginas de venta te dirán toma acción, el momento es ahora.

Utilizan los gatillos mentales (hablo de ellos en el blog, por si le quieres pegar un ojo), para crear diferentes estados de ánimo que te lleven a comprar.

Apelan a tus sentimientos y tus emociones, buscan «tocarte la fibra», y eso está bien para la compra de un producto, un «trasto» con el que no te estés jugando nada.

Pero cuando quieres tomar una decisión que podría beneficiar o perjudicar tu proyecto nada de eso sirve.

A la hora de contratar un nuevo componente de tu equipo de márketing, al incorporar a tu proyecto un nuevo colaborador la decisión es racional.

En realidad solo tú sabes si es el momento ahora. Y lo sé porque soy del tipo de personas que analiza muy bien los pros y los contras de cada decisión.

Soy (como dice mi mujer), 100% racional.

Tomo las decisiones en base a hechos y más a la hora de contratar.

¿Lo necesito?

¿Puedo permitirme la inversión?

Si no puedo permitirme contratar personal o colaboradores, ¿Podré anticipar el gasto y tener un retorno que me permita recuperarme de este?.

¿Está en peligro algo más que el dinero? (esta pregunta me la hago siempre, el dinero viene y va, pero que un proyecto, un sueño, una ilusión se vaya a pique por una mala decisión es mucho peor que invertir un poco de dinero)

Pero al final de mi análisis siempre acabo con la misma pregunta.

Y en esta ocasión quiero que tú también te la hagas.

¿Cómo te sentirás dentro de un tiempo si después de llegar hasta aquí, no haces nada para mejorar tu situación?

No me gusta arrepentirme (aunque lo veo necesario en según que circunstancias).

Por eso te animo a que realices el análisis de tu proyecto de forma honesta y con el foco puesto en mejorar.

Identifica tu momento, y si es ahora, no lo dejes para más tarde con excusas.

Estas a dos clicks de empezar a diseñar el nuevo rumbo de tu negocio.