Tú puedes pensar, ¿qué tiene que ver PI con el copywriting, la comunicación estratégica y tu negocio?

Esto es porque a ti te dan igual los decimales que tenga el número PI a estas alturas de la película.

Y desde el momento que saliste del colegio es posible que ni te acordaras de él hasta ahora.

De hecho puede que pienses que tampoco te interesa mucho la historia que te voy a contar.

Pero sigues aquí, porque en el fondo tienes curiosidad por saber que tiene que ver el número PI con la comunicación estratégica.

Te lo cuento en menos de dos minutos.

Hay un matemático español (tranquilo que no te voy a hablar de números), que se llama Jaime García Serrano.

Con esos apellidos como para no ser Español.

Pues el bueno de Jaime tiene un coco privilegiado.

De hecho si él hubiera estado en tu situación nunca habría pulsado el enlace que te ha traído hasta aquí.

Lo sé.

Jaime se habría perdido lo que te voy a contar.

O tú te estás perdiendo lo que él estaría leyendo ahora mismo.

La cuestión es, que un día estando en un bar a punto de cerrar, un colega de Jaime que ya se había tomado tres veces la última (esto me lo invento porque sino no le veo sentido a lo que hizo este tío), le dijo:

A que no hay huevos a decir todos los decimales de PI

Esa frase, que ha acabado tan mal tantas veces, fue en este caso la causante de un momento tan épico como absurdo.

Jaime, que en mi imaginación tampoco estaba muy fino, se lió la manta a la cabeza y arrancó:

«3,141592653…»

Tres horas después los echaron del bar.

Y cuando llevaba 4 horas y 150.000 decimales, el colega le dijo:

“Tío, ¿a qué ha venido todo eso?”

La cuestión es que hacía 3 horas y 59 minutos que la apuesta había dejado de tener sentido.

El bueno de Jaime tiene en sus manos el récord de recitar durante cuatro horas los decimales de PI (y esta parte de la historia sí es real).

Olé tú, Jaime!!

150.000 decimales!!

Sin fallar!!

Ahora, la pregunta es ¿para qué sirve ese despliegue de conocimiento y sabiduría?

Ojo que no digo que no sirva para nada.

Pero si tú estás aquí, es porque lo que te gustan es el copywriting y las historias y no que te llenen la cabeza de datos.

O te habrías ido por el otro camino.

Porque tantos datos logran que se pierda el sentido de la apuesta.

Y el de tu comunicación.

En resumen, los datos sirven para ganar apuestas y para demostrar lo bueno que eres en algo. 

Pero, si lo que quieres es comunicar, lo que a la gente le gusta es que le cuenten una buena historia.

Y hay dos tipos de personajes a los que les gustan las historias.

Los elfos, y los piratas.

Y en esta historia, tu historia conmigo, tú decides que elegir.