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6 Mentiras de los cursos online y una gran verdad.

Ya sé que estabas esperando leer este post, mi Instagram ha estado echando fuego desde que anuncié que lo iba a publicar.

La verdad, no me extraña. Cuando a uno le pasa lo que a mí, que le gusta este mundo del marketing digital, lo primero que hace es intentar informarse, para formarse.

Es la primera parte de mi sistema IPIH, Investigar.

Y lo normal es que busques a los referentes en formación de algunas de esas profesiones y te registras en un par de páginas (o diez), por lo del material gratuito, para ir abriendo boca.

Automáticamente los algoritmos de Facebook, Google o Instagram empiezan a bombardearte con anuncios de unos y de otros, más los emails que lo único que hacen es generarte más confusión.

Así que en este post te voy a contar las que creo yo que son las 6 mentiras que te cuentan quienes venden cursos online.

Y si te quedas hasta el final, tendrás el bonus de este post.

Y ojo, digo mentiras, porque cuando las miras de cerca te das cuenta de que «todo es marketing».

¡UY! ¿Tan simples somos?

A ver si alguna te suena.

Primera mentira. Yo he pasado por lo mismo que tú.

Literalmente imposible.

Cada ser humano pasa por circunstancias únicas.

La persona que te dice eso quiere transmitirte que entiende el hecho de que te cueste decidirte por su producto. Da igual que te quiera vender un curso o un  chalet en la sierra.

Pero ¿realmente una persona que no me conoce de nada podría saber cuál es mi situación actual? Bueno, en marketing hay una cosa que se llama «temperatura de tráfico».

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Tu interacción con el vendedor le dice en que punto está vuestra relación.

Esa temperatura indica que un posible cliente puede estar a punto de comprarte si ha realizado x acciones, y si ha interactuado de cierta forma contigo (te contaré mas de ella en próximos post).

Ahora la pregunta es:

¿Sabe realmente cómo me siento la persona que intenta venderme un curso online?

Pues posiblemente sí, pero no sobre lo que tu pienses, posiblemente sepa qué es la incertidumbre de hacer una inversión muy grande, de dar un paso al vacío, de intentar jugárselo todo a una carta.

Recuerda que el también apuesta todo por ti. Así que para mí esta mentira es tan solo una mala elección de frase. ¿Sería más adecuado decir, entiendo que tengas miedo?

Seguramente.

Así que la próxima vez que oigas de un vendedor de cursos online, yo he pasado por lo mismo que tú, simplemente piensa que lo que quiere decir es que en algún momento el también se lo ha hecho encima.

Segunda mentira. Cualquiera puede hacerlo.

Esta tiene trasfondo y se mezcla un poco con la mentira seis. Pero cada cosa a su tiempo.

Cualquiera puede hacer este curso. Cualquiera puede triunfar. ¿Cualquiera?

¿En serio, JORGE?

Pues no, cualquiera no puede hacer algunos de estos cursos, habrá gente que por mucho que quiera, no tenga el dinero, no se lo pueda permitir, no tenga las capacidades, el  tiempo o cualquiera de los factores necesarios para realizar alguno de estos cursos online.

Entonces, cuando oigas «créeme, cualquiera puede hacerlo».

¿Qué deberías de escuchar en tu cabeza? Pues a ver, yo no soy quien para decirte que es lo que debes o no escuchar.

Pero la verdad es que, si crees que ese curso es para ti, crees que te va a cambiar la vida, tienes el dinero, el tiempo y las ganas (sobre todo esto último), tú puedes hacerlo.

Pero quizás tu vecina del tercero no.

Así que, ahora que parece que vas pillando cómo va el tema vamos a por la tercera, que a mi suele ser la que más gracia me hace.

Tercera mentira. No quiero tu dinero.

Vaya, esta no sé muy bien cómo explicártela. Porque creo firmemente que sí quieren tu dinero. Es más, diría que quieren todo el dinero, de todo el mundo, que sean capaces de conseguir.

Aún voy a ir más lejos.

Los cursos online son como pequeños atracadores que te asaltan en cualquier momento para llevarse tus cuartos.

Pero ¿Y tú? ¿Tú no querrías también su dinero? ¿Si tuvieras un producto que para ti es fantástico, no querrías vendérselo a todo el mundo? ¿Y no querrías que te pagaran, y bien, por él?

Y ahora tu dirás -¡Vale Samu! pero si es algo tan básico, el simple hecho de querer que te paguen por tu trabajo o producto ¿Por qué hacen ese paripé de «yo no quiero tu dinero»?

Pues creo que es básicamente, y te recuerdo que mi opinión no es vinculante a la verdad absoluta, que es una cuestión de garantía.

Obviamente hay un sesgo de querer ayudar en algunos vendedores de cursos online.

Ojo, no todos. Pero algo que hace que puedan ofrecer sus productos es que haya compradores fieles y contentos.

Y para eso debe haber una garantía de devolución, de satisfacción, o de retorno.

Porque creo que en realidad es imposible pagar los cientos de testimonios positivos que hay en las webs de los vendedores de cursos online.

IM-PO-SI-BLE.

Y si son comprados, yo soy el primero que está engañado.

Pero a lo que vamos.

Cuando te dicen que no quieren tu dinero aluden a la tranquilidad de saber que, si no estás contento, te devuelven el dinero.

Y no deja de ser una garantía que se convierte en palanca de venta para aquellos indecisos por motivos económicos.

Porque algunos cursos online valen lo que una casita en República Dominicana.

Así que, sí, quieren tu dinero. Pero en realidad lo que quieren es que a ti te vaya muy bien con su curso para que no se lo pidas de vuelta. Y en eso se van a dejar la piel.

Porque siempre hay un alumno malo que no triunfa. Pero lo que no puede triunfar es un mal producto. Por mucho márketing que haya detrás.

Si un curso online se mantiene en el tiempo debe ser por calidad, no por prueba social.

Cuarta mentira. Trabajando unas horas al día cambiarás tu vida.

Esta suele ir acompañada de promesas de libertad geográfica y financiera invirtiendo solo unas horas de trabajo al día.

Y mucho me temo que tiene un doble fondo. No es mentira, que si trabajas solo unas horas al día tu vida puede cambiar y mucho.

De hecho, quien simplifica su vida y no se ata a cosas materiales vive más años, más feliz y mejor. Por lo que quizás trabajando solo 4 o 5 horas al día pueda mantenerse y tener mucho tiempo libre para dedicarlo a su familia o sus hobbies.

Pero aquí se juega con un arma de doble filo, porque algunos anunciantes asocian la idea de trabajar poco con vacaciones en la Riviera Maya.

Cursos online para ser libre, y trabajar en Bali, o el Caribe. Según te apañe.

Y es más bien, trabajar poco, vacaciones con los suegros en Matalascañas.

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En tu próxima oficina no usarás este salvapantallas.

Si quieres un tren de vida muy alto, tienes que estar dispuesto a trabajar más que solo unas horas al día, sacrificar la independencia geográfica y tiempo libre.

Y esto es algo que en la mayoría de cursos online no te enseñan.

O te lo dicen muy de pasada, cuando es la base de la fortaleza del emprendedor.

Y es que ese tren de vida se puede conseguir de varias formas, teniendo clientes importantes que facturen mucho, muchos clientes que facturen poco, o teniendo una agencia, en resumen, emprendiendo.

Y ninguna de las tres opciones se resuelve trabajando solo unas horas.

El cliente importante te exigirá resultados y atención personalizada cuando ÉL quiera. Sin importar si decides estar aquí o allí, o si estas de vacaciones o con tus hijos en el parque.

Muchos clientes con una baja facturación individual, entre todos quizás sumen la cantidad que necesitamos, pero tendrás muchos frentes abiertos, y ser muy organizado para atenderlos a todos de una forma profesional.

Eso requerirá mucho de tu tiempo, y quizá estar cerca de tus clientes para poder darles una atención más personalizada.

Y por último emprender.

Y cuando emprendes, si tú eres el jefe, tienes que preocuparte, no solo de que todos los clientes estén contentos, sino de solventar conflictos entre  empleados, buscar nuevos clientes, atender reclamaciones…

Por último puedes seguir sus pasos y ponerte a crear tus propios cursos online, que es lo que hacen muchos para recuperar la inversión.

Así que, sí. Cambiará tu vida. Pero ten claro tu camino para que no te lleves un disgusto, porque no hay nada más peligroso para un sueño que la desilusión.

Y se inteligente, observa a todos los que te venden cursos online, libertad financiera y geográfica, no es gente que trabaje cuatro horas al día.

Claro, se lo llevan muerto, que se suele decir, viajes, vacaciones, todo lo que quieras.

Pero 4 horas al día vendiendo cursos online no trabaja ninguno, eso ya te lo digo yo.

Quinta mentira. Si trabajas en lo que amas no necesitas un plan.

Mira, un plan lo necesitas hasta para hacer una sopa.

Y da igual que ames lo que haces, si no tienes un plan estás destinado a fracasar.

Yo que vengo del mundo del deporte (si quieres saber más de dónde vengo pásate por el primer post del blog), siempre he tenido un plan, daba igual que fuera a preparar una carrera de cinco kilómetros o el Ironman de Barcelona.

Si no planificas y dejas todo para el último minuto puedes llevarte sorpresas desagradables, pero además la planificación debe empezar antes incluso de echar a rodar tu proyecto.

Está claro que, si te gusta lo que haces, si te apasiona, si te mola mucho, trabajar será mucho menos pesado.

De hecho, la frase original sería algo así como, «trabaja en lo que amas y no tendrás que trabajar ningún día»,  cosa que tampoco me convence mucho, aunque se la atribuyan a Confucio o a Mark Twain.

Porque si amas el vino, pero tienes que pasarte la vida trabajando en el campo, disfrutar, vas a disfrutar, pero currar, vas a currar como un burro.

Así que mi propuesta es:

«Hacer de tu hobby tu trabajo, hará que se pasen los días volando.»

Samuel Seva «Korta»

Mejor así ¿no?

La sexta mentira. Para trabajar en esta profesión no necesitas formación.

Ups. Bueno, normalmente, lo que habrás oído mucho, es que todo lo que estos señores y señoras que ahora se dedican a vender cursos online estudiaron en la universidad no les ha servido para lo que ahora se dedican.

¿Pero es realmente así? Yo no he ido a la universidad, así que de ahí no opino.

Pero sí que he estudiado diferentes formaciones, incluso en 2019 por la crisis del Covid aparqué el segundo año de un grado superior de teleco.

Y mi opinión es que la mayoría de las personas que venden cursos online y que triunfan en este tipo de negocios digitales, en el márketing y la publicidad son personas con estudios.

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No siempre se trabaja de lo que se estudia.

¿Que quizás no han estudiado publicidad, o que si lo han estudiado no les ha servido de mucho? Puede ser.

Pero para llevar un negocio hay que tener ciertas condiciones, formación, y conocimientos. Y para ciertas profesiones además de conocimientos, hay que tener aptitudes, lo que se conoce como «valer para eso», pero además hay que tener actitud.

Y como dice Viktor Kuppers (que a mí no me gusta citar a nadie sin nombrarlo):

«En esa fórmula, los conocimientos y las aptitudes, o la experiencia, suman, pero la actitud, multiplica, y no hay nada peor que un tonto motivado.»

(Si quieres ver la conferencia entera puedes hacerlo pulsando aquí)

Así que no seas un tonto motivado, y piensa si tienes lo que hay que tener, el trasfondo de las 6 mentiras que te he contado te va a dar muchas pistas.

Pero lo que realmente te va a ayudar y te va a abrir la mente es la gran verdad que tengo que contarte.

La gran verdad sobre los cursos online.

Si buscas cursos online de marketing digital vas a encontrar 50 millones, literalmente.

Y hay de todos los tipos.

SEO, engagement, Facebook ads, Instagram ads, Google ads, video marketing, buyer de compras, marketer digital, content manager, trafficker, copywriter… vaaale, sí, ya paro.

Lo que quiero que entiendas es lo siguiente.

El mercado se mueve. Y el mundo de los cursos online va «A todo gas».

Esa puede ser una de las verdades más grandes que todos los expertos, y ahora también los vendedores, repiten con más frecuencia.

Seguro que te suena eso de:

«El juego esta cambiando».

Y eso es verdad, en parte. O sea, medio mentira.

En realidad el juego siempre es el mismo, como dice mi amiga Marta García, la ventaja no la tiene el más rápido, sino el que se adapta a mayor velocidad.

Ahora mismo, el negocio está en estar en la web. Ser visible online. Ser digital. Los infoproductos. Los E-commerce. Los cursos online.

Y las pruebas están ahí, en los últimos meses, las ventas de esos cursos online se han disparado, y los negocios que no tenían presencia online han empezado a pasarlo muy mal.

De hecho, se prevé que muchos negocios físicos sin presencia digital bajen la persiana.

En mi perfil de Instagram compartí hace un tiempo una noticia que decía que el 45% de las empresas familiares se van a ir a la quiebra.

Eso es un desastre social de incalculables repercusiones económicas y a un nivel global. Miles de familias se van a quedar sin el pan de cada día, hablando solo de nuestro mercado más cercano.

Y esa es la gran verdad. Esas empresas deben abrir los ojos y evolucionar hacia modelos digitales, online, que les permitan seguir llegando a sus clientes e incluso ampliar su nicho de venta.

Y hacen falta profesionales, todos esos de los que hemos hablado. Y por desgracia, el sistema educativo no está a la altura.

Los profesionales están ahí fuera, y no tienen porqué ser universitarios con carrera de publicidad, ni marketing, ni empresas, tienen que ser personas que se adapten rápido a los cambios, que vean donde están las oportunidades y puedan/quieran ayudar.

Porque hace falta que den un paso adelante.

Porque hace falta que tú, si eres un profesional del márketing y me estas leyendo, des un paso adelante y ayudes.

Sin dudarlo ni un instante más.

Y puedes ser trafficker, copywriter, experto en SEO, closer de ventas o videomarketer.

Puedes ser lo que quieras, si estás convencido de que es lo que quieres. Y que cuando te digan alguna de estas «mentiras» al menos sepas que todo va a depender de ti.

Porque si, yo también me he apuntado a un curso online.

Pero tengo muy claro que puedo aprender lo necesario para desarrollar una profesión, echar una mano, y de paso mantener a mi familia (si, verano en Matalascañas con la familia, pero a mi aire).

Y mientras lo hago te lo cuento para que tu decidas si te han mentido ellos o simplemente te han convencido de una mentira que ya te estabas contando tú.

Y si quieres saber más acerca de esto te recomiendo el libro:

«Todos los especialistas en marketing son mentirosos» de Seth Godin.

Pero leelo con la mente abierta.

Por mi parte solo me quedan dos cosas por decir, la primera darte las gracias, porque sé que este post ha sido un poco más largo de lo acostumbrado, así que si te ha gustado, compártelo con tus grupos de Facebook, WhatsApp, Instagram, Linkedln o quien tú quieras.

Y segundo, pedirte que comentes, que me des tu opinión y me digas que piensas, si me he dejado alguna, o si pienso demasiado bien de la gente y en realidad es aun peor.

Te leo debajo. Prometido.

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