Te vamos a dar lo tuyo

Cuando leí esta frase en la publicidad de DE VICIO me pareció una genialidad.

Fíjate.

En seis palabra todo lo que dice.

Lo primero.

Que saben lo que quieres.

Este es un concepto muy potente, porque muchas veces ni el propio cliente sabe lo que quiere. Por eso darte a entender que ellos sí que lo saben tiene una doble vertiente.

O estos tíos son unos prepotentes que van de sobraos.

O son los malditos amos.

Y ambas cosas generan en ti una emoción parecida.

Curiosidad.

Por comprobarlo.

Por descubrirlo.

Porque ojalá sea así.

Pero además de transmitirte que saben lo que quieres, que sólo con eso se han vendido imperios…., te dicen que te lo van a dar.

Y eso implica que ellos «LO TIENEN».

Son los poseedores, dueños y propietarios de algo que hemos quedado que quieres tú.

Por lo tanto solamente te queda una opción.

Si tú tienes lo que yo quiero, saco la cartera y te lo compro.

Y ahí entra un tercer concepto.

El deseo.

Solo hay dos cosas que hacen que una persona se mueva.

El deseo y la zapatilla de tu madre persiguiéndote.

Y ambas pueden acabar igual.

Contigo haciendo algo que juras que no quieres.

Porque tú no quieres registrarte en la newsletter.

Pero lo haces.

Porque tú no quieres comprar.

Pero compras.

Porque todo esto no es para ti.

Pero aquí estás.

Así que cuando pensé en qué decirte sobre mi newsletter, cómo convencerte de que te suscribas, que copy te arrasaría el coco para empezar a meter mis ideas, en los primeros 20 minutos caí en todos los topicazos habidos y por haber.

Te voy a contar historias que molan, vas a aprender a vender, te voy a enseñar a escribir emails que convierten, copywriting, storytelling, puf.

BASURA, PESTILENTE BASURA!!

Sólo de recordarlo me vuelve a dar dolor de cabeza.

Y entonces pensé, ¿quién lo está haciendo muy bien?

La peña de Alex Puig y DE VICIO.

Tío.

Lo que funciona no hay que tocarlo.

¿Pero funcionará para mi sector?

Sí.

Porque en el fondo, lo que tú vienes buscando es que te de lo tuyo.